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Y el hombre dejó de ser nómada

La causa no fue otra que la necesidad de emborracharse con cerveza, por lo tanto, está en nuestros genes, es más, el biólogo e historiador alemán Josef H. Reichholf, de la Universidad Técnica de Múnich, añade
la importancia de los chamanes que conocían los efectos de las drogas y las empleaban habitualmente en rituales religiosos. Es decir que el ser humano no era feliz yendo de un lado para otro y determinó que el mejor camino era la birra, vamos que seguimos igual.

El letargo de la primavera


o la perversión metafisica del amor.

(PS. otras perversiones aquí)

Libertad



Me asaltan algunas dudas pero me dejo llevar por ellas.

Cuestión de principios


Siempre me resultó llamativo el de Arquímedes que, con su empuje hidrostático, tantos hundimientos ha provocado. Digo esto porque, en ocasiones, para salir a flote nos hinchamos con tanta fuerza que el empuje final resulta contradictorio.Vamos, que nos hundimos por la fuerza.

Vértigo


Una muy desagradable angustia vital nos atraviesa cuando creemos haber llegado a lo más alto y esa sensación  de inestabilidad nos perturba no tanto por la altura como por las secuelas de la caída. Deberíamos reflexionar sobre la levedad de nuestro ser que, remedando la definición (magnífica) de Pitigrilli del amor “es un beso, dos besos, tres besos, cuatro besos, tres besos, dos besos, un beso”, vendría a ser "la vida es un latido, dos latidos, tres latidos, cuatro latidos y ... vértigo".




Fotografía Chema Madoz



Felicidad, ¿seguro qué es eso?


Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien, discrepo; justamente lo contrario, tranquilidad del espiritu al comprobar que nadie nos domina, una suerte de trasversalidad empática con uno mismo en justa dosis de vanidad. Lo contrario de la felicidad no es la tristeza, ni siquiera el sufrimiento, es la alienación. Ser feliz es aprehender la vida, de uno y de los demás, sin intención de poseer nada.

El arco de la Hipólita


Cruzarlo era el comienzo del viaje iniciático a ninguna parte. Es difícil remediar el pasado, sobre todo si no tienes nada de que arrepentirte, pero ayuda a comprender los errores cometidos, uno muy frecuente es creerse en posesión no ya sólo de la verdad sino también de la mentira.

El buen camino no siempre es el mejor ...


... pero ayuda a no perderse que para unos es la meta y para otros el método. Cruzado el arco todos los caminos son iguales: una tupida, y en ocasiones estúpida, red de intereses que confluyen en uno mismo sin solución de continuidad. Detrás del arco nos dejamos media vida con la esperanza de no volver a repetirla, convertida ya en indolente itinerario, para sumirnos en la extravagante senda del destino.

Cruzando un arco